La misofonía es una dificultad neurológica que puede afectar a niños de 10-15 años. No suele estar relacionada con problemas auditivos pero sí con el sistema límbico. Es importante nombrar y comprender la condición, apoyar al niño y evitar regañarle o compararle. El contacto con profesionales puede ser beneficioso si la situación es grave.
