Los últimos estudios sobre misofonía confirman su origen cerebral y abren nuevas vías de tratamiento. La terapia psicológica sigue siendo la clave más eficaz para mejorar y recuperar el control emocional.
Los últimos estudios sobre misofonía confirman su origen cerebral y abren nuevas vías de tratamiento. La terapia psicológica sigue siendo la clave más eficaz para mejorar y recuperar el control emocional.