Hipnosis Clínica para Misofonía: Un Tratamiento Eficaz y Seguro

¿Se puede tratar la misofonía con hipnosis clínica? Si, pero probablemente no es lo que piensas. La hipnosis clínica, en el contexto de la terapia, no tiene que ver con una sesión mágica en la que se «curan» todos los problemas con chascar los dedos. Es más complejo, pero muy eficaz en manos de un profesional de la psicología. Yo (Cinthya González, Directora de Aure Psicología) me he formado en el Experto de Hipnosis Clínica y la aplico al tratamiento de la misofonía. Te cuento más.

¿Utilizar hipnosis en terapia?

La hipnosis clínica es una técnica validada y eficaz para trabajar en consulta junto a otras terapias, por ejemplo, está validada para el tratamiento de fobias, insomnio, dolor, trauma o ansiedad. Es una técnica que nos permite trabajar con la visualización en un estado más profundo que en una relajación normal, esto significa que tu mente es capaz de absorber las pautas y enfrentar las situaciones de forma más eficaz. Te cuento un par de mitos que quizás te estén viniendo a la mente:

  • «No tendré el control de lo que hago, no recordaré nada…»: Durante todo el tiempo que estás en hipnosis eres consciente y sabes lo que haces, ¡Nuestro objetivo terapéutico no se cumpliría si olvidases lo que hemos hecho! Queremos que recuerdes todo perfectamente para que cuando salgas de consulta sigas repitiendo y practicando.
  • «Yo no soy débil, no me dejo sugestionar…»: La sugestionabilidad no significa debilidad, incluso diría que es una habilidad. Para que la hipnosis «funcione» hay que tener en cuenta la capacidad de abstracción, de imaginación y de permitir que alguien te guíe. Si posees éstas habilidades, la hipnosis es una técnica que te ahorrará tiempo e incluso esfuerzo a la hora de afrontar algunos problemas.

La hipnosis clínica en terapia no tiene nada que ver con lo que hacen en los shows o películas, tampoco con esas sesiones de «dejas de fumar en una sesión de hipnosis» o «controla la misofonía con una sesión de hipnosis (o cualquier problema)». En la terapia con hipnosis hay mucho de psicología, de evaluar, de hablar, de darte herramientas y para aspectos concretos, usamos la hipnosis.

Hipnosis para misofonía

Llegados a éste punto, ya comprenderás que el tratamiento de la misofonía con hipnosis no es tener una sesión milagrosa ni estar todo el rato hipnotizado.

El tratamiento de la misofonía con hipnosis estará compuesto por la terapia psicológica habitual: evaluación en primer lugar, devolución de información y planificar los objetivos y el tratamiento, pero dentro de la caja de herramientas de la terapeuta tendremos la hipnosis.

Antes de poder utilizar la hipnosis, habremos evaluado si es posible usarla contigo con un cuestionario, y habremos hecho algunas pequeñas «pruebas» para que veas lo que es y como te sientes antes de empezar con la hipnosis. En caso de que la hipnosis no funcione contigo seguiremos con el tratamiento habitual y seguiremos con el resto de la cajita de herramientas.

Tras las sesiones donde utilicemos hipnosis para la misofonía sentirás que es más sencillo dar el paso de afrontar las situaciones misofónicas. Podrás ver que la hipnosis te ayuda a sentir algunas sensaciones de tranquilidad y seguridad de forma más intensa y rápida, y utilizarlas para tu día a día. Con éstas sesiones y el tratamiento habitual de misofonía logramos que el manejo pueda ser más rápido y que tengas más recursos para recuperar tu bienestar.

Si quieres saber más sobre el tratamiento de la misofonía con hipnosis, contacta con nosotras y te explicaremos más.

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Terapia Psicológica para la Hiperacusia: Recupera tu Bienestar

Si al ver acercarse una moto te tapas los oídos, al pasar por una obra te pones nervioso o nerviosa y aceleras el paso, o con los gritos de niños te tienes que alejar… Puede que tengas hiperacusia.

Tener hiperacusia (también llamada algiacusia) significa que hay una hipersensibilidad en la audición, que provoca una intolerancia a muchos sonidos cotidianos. La intolerancia puede ir desde una molestia o incomodidad hasta sentir dolor.

¿Cómo saber si tengo hiperacusia?

El síntoma principal de la hiperacusia es la reacción negativa frente a sonidos que para otras personas son «normales» o «solo un poco molestos», por ejemplo, ladridos, motos en marcha, gritos o risas, petardos… Suelen ser sonidos algo molestos, pero que provocan en la persona con hiperacusia una reacción negativa fuerte, que se puede sentir como dolor en los oídos.

Ésta fuerte intolerancia provoca en la persona desde miedo a ansiedad, dolor, necesidad de escapar y evitar esos sonidos y una fuerte hipervigilancia. Las personas pueden ir evitando muchos contextos y situaciones por miedo a encontrarse estos sonidos, lo que puede empeorar la calidad de vida.

No se trata únicamente de la sensación de «no me gustan algunos sonidos» sino que como veis, hay una limitación y sensaciones de dolor en el oído, incluso mareos y vértigos asociados.

¿Hay tratamiento para la hiperacusia?

En primer lugar siempre debes acudir a especialistas en audición (Otorrino y audiología) para tener claro el diagnóstico y las alteraciones fisiológicas si las hubiera. En éste caso los especialistas podrán recomendarte algunos tratamientos médicos.

El tratamiento de la hiperacusia, desde una perspectiva psicológica, consistirá en primer lugar en una evaluación de la misma, de la persona y de la afectación que tiene.

El objetivo de la terapia será disminuir el malestar de la persona ante ciertos sonidos, manejar sus reacciones, y poco a poco que puedas vivir sin tanto miedo y limitaciones.

La terapia psicológica desde una perspectiva integradora para la hiperacusia unifica las técnicas cognitivo conductuales con las terapias de tercera generación, la psicoterapia breve y el entrenamiento atencional. Se trabajarán las sensaciones, pensamientos negativos y anticipatorios y la evitación e hiperalerta además de la comunicación con el entorno.

En la terapia psicológica de Aure, no solo tratamos la hiperacusia, sino a la persona. Muchos pacientes nos contáis que cuando os encontráis más estables a nivel emocional la hiperacusia también mejora, por eso es importante tratar a la persona como un todo y no solo como un síntoma.

Si quieres más información, contacta con nosotras y cuéntanos tu caso, estaremos encantadas de ayudarte y guiarte.

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Misofonía: causas, síntomas y tratamiento psicológico

¿Alguna vez te han dado ganas de gritar a alguien por sorber de una cuchara o masticar con la boca abierta? ¿Te has puesto tensa solo con pensar en ir al cine? La misofonía es un trastorno que provoca una fuerte irritación ante sonidos cotidianos, como la masticación con la boca abierta, carraspeos o toses. Afortunadamente, este problema tiene solución mediante tratamiento psicológico especializado, el cual puede ayudar a controlar sus efectos.

Qué es la misofonía

Quien sufre misofonía sabe que no es una simple manía, que le afecta más que a las personas de su alrededor y que su reacción es más intensa. Así es es como la misofonía o el «odio a los sonidos» aparece frente a sonidos provocados por las personas cercanas (respiración, masticar, tragar…), animales o sonidos ambiente repetitivos. Los que más nos comentan en consulta suelen ser sonidos de familiares a la hora de comer, sonidos que provocan los vecinos y el sonido de la respiración o carraspeos de parejas.

¿Por qué tengo misofonía?

La misofonía suele aparecer en torno a la infancia-adolescencia, sobre los 10-15 años, y desde entonces acompaña a la persona en su vida, con momentos de empeoramiento y momentos de mejora. Parece que lo que empieza siendo una molestia algo peculiar, se va intensificando, y la reacción negativa empeora con algún familiar o contexto, y se generaliza a otros sonidos.

Actualmente se considera que la misofonía es una alteración neurológica, y que las áreas cerebrales encargadas de procesar los sonidos están conectadas al sistema límbico (el sistema más relacionado con el miedo y la reacción de lucha/huida ante el peligro) y por ello la respuesta a estos sonidos es más difícil de manejar.

Poco a poco la persona puede ir aislándose, intentando evitar cada vez más sonidos y situaciones que le producen molestia y esto puede interferir gravemente en su vida. Como con casi todos los problemas, aprender a manejarlos cuanto antes puede ayudar y evitar mucho sufrimiento. La misofonía según vemos con los pacientes en consulta puede afectar a la vida familiar, de pareja, de amigos y laboral.

Cómo controlar la misofonía

Primero, desculpabilízate, tienes misofonía pero no es “una manía” ni “una locura” ni algo que se “aguante y ya”, es una condición a la que habrá que aprender a adaptarse. Normalmente a tu alrededor les puede costar un poco comprenderte, por lo que es normal que te sientas algo sola/o en esto, sin embargo poco a poco puedes ir comprendiendo más tú e incluso tu entorno.

¿Cómo controlar la misofonía? Eso siempre preocupa a quien la padece. La Terapia Psicológica es el tratamiento más efectivo para mejorar la misofonía. En concreto la Terapia Cognitivo Conductual integrada con otras técnicas es la más efectiva en este tratamiento de la misofonía. En ésta terapia se trata a la persona como un todo, persona y misofonía, y se van trabajando las mejores estrategias para la persona dependiendo de su situación y gravedad. Lo más común con respecto a la misofonía es desarrollar nuevas habilidades de afrontamiento de sonidos y de la vida diaria, para mejorar la tolerancia, y siempre desde el marco de la aceptación de la alteración.

Casi siempre observamos que la misofonía varía, y empeora con el estado emocional, por eso trabajamos en ésta línea, ayudándote a gestionar mejor el estrés, la ansiedad o la rabia. En muchos casos la misofonía no es el único problema por lo que abordarlo de manera integral es la mejor opción para la mejora a largo plazo.

Puedes manejar la misofonía, si sientes que necesitas ayuda, éste es tu lugar, te acompañaremos en el proceso de mejora.

Misofonía en niños y adolescentes: Entendiéndola y manejándola

¿Tú hijo/a no soporta algunos sonidos que haces en casa? ¿O quizás le cuesta estar en clase porque los sonidos de los compañeros/as le sacan de quicio? ¿Se pone nervioso/a o se enfada excesivamente? Tal vez tu hijo/a sufre misofonía, y posiblemente lo hace lo mejor que sabe. Es habitual que vengáis a consulta con cierta desesperación porque no lográis controlar el problema de los sonidos y en casa empieza a haber un ambiente tenso, que además afecta a la familia entera.

¿Por qué tiene misofonía mi hijo o hija?

Si tu hijo tiene misofonía lo primero que debes saber es que muy probablemente no tiene ningún problema a nivel auditivo ni neurológico. Aunque siempre os recomendamos una revisión para descartar, sobre todo si además de la misofonía hay otras alteraciones.

La misofonía suele aparecer en torno a los 10-15 años, son unos años en los que hay un rápido desarrollo a nivel cognitivo, emocional y social. Claro, es una época compleja y ahí es donde algunas características empiezan a aparecer y desarrollarse, y la misofonía es una de ellas.

Se considera la misofonía como una alteración neurológica, pero eso no significa que sea un problema. Significa que, en algunas personas, las áreas cerebrales encargadas de procesar los sonidos están conectadas al sistema límbico (el sistema más relacionado con las emociones de miedo e ira) y por ello la respuesta a estos sonidos es más difícil de manejar.

No hay una causa concreta de ésta alteración, es decir, como muchas características sencillamente nacemos así y en el desarrollo la persona logra manejar y adaptarse de una forma u otra.

¿Qué hago si mi hijo tiene misofonía?

Empieza por algo sencillo, ponerle nombre y entender en qué consiste, una vez hecho eso ya será algo más identificable. Una vez se le pone nombre y se comprende, la misofonía puede empezar a manejarse.

Sigue por apoyarle, tener una conversación con tu hijo y explicale que es la misofonía, podéis ver algún vídeos juntos (te dejo aquí mi canal de Youtube) y pregúntale como se siente cuando aparece, que hace, que piensa, etc. Analiza con él o ella las situaciones y los sonidos que más le molestan y así tendréis más claro lo que ocurre.

Si la misofonía afecta a tu hijo o hija de forma grave o le impide relacionarse o estar en casa tranquilo/a, te recomiendo que contactes con nosotras sin compromiso, te ayudaremos a valorar el problema y a decidir si necesita apoyo psicológico para adaptarse mejor.

¿Qué NO hacer si mi hijo tiene misofonía?

De nuevo, empezando por algo sencillo, no le eches la bronca por no “aguantar” ciertos sonidos o ponerse nervioso con ellos y alterarse. No es fácil controlarse y manejarlo, va a necesitar ayuda y con broncas o gritos solo empeorará la situación y cada vez se aislará más.

Tampoco le aconsejes que se vaya o se aísle, que evite las situaciones o que use cascos siempre, cuanto más evite esos sonidos más le molestarán cuando no pueda evitarlos, aunque eso de nuevo no significa “aguantarlos” sino que tolere lo que pueda poco a poco.

Por último, no le compares con hermanos, compañeros o amigos, cada persona tenemos unas características y dificultades, sencillamente cada uno tendremos que aprender a manejar la nuestra.

Si quieres que te ayudemos a tí y a tu hijo o hija a manejar la misofonía, contacta con nosotras, te explicaremos más sobre el tratamiento sin compromiso.