
En los últimos días se ha hecho viral un artículo que afirma que los científicos “creen haber encontrado una cura para la misofonía”.
Como psicóloga especializada en misofonía, entiendo perfectamente la emoción que puede generar leer algo así. Quienes convivís con este trastorno sabéis lo duro que puede ser enfrentarse día a día a sonidos que despiertan rabia, ansiedad o ganas de huir.
Pero… ¿realmente hablamos de una cura definitiva? Vamos a verlo con calma en base al estudio científico publicado.
Lo que dice la ciencia (y lo que no)
El estudio explica que los investigadores han identificado diferencias en el funcionamiento cerebral de las personas con misofonía, especialmente en áreas relacionadas con la emoción y la atención.
Esto confirma lo que llevo años observando desde la consulta: la misofonía no es solo “que me moleste un ruido” o «ser un poco tiquismiquis», sino una respuesta emocional intensa y automática del cerebro ante determinados sonidos.
El estudio se basó en técnicas de neuroimagen funcional (fMRI) para observar cómo reacciona el cerebro ante los sonidos desencadenantes.
Los científicos detectaron que las personas con misofonía muestran una activación anómala en la ínsula anterior, una región cerebral vinculada a la autoconciencia, la emoción y la respuesta visceral.
En otras palabras, el cerebro de alguien con misofonía responde a un simple sonido —como masticar, respirar o teclear— como si se tratara de una amenaza real.
Además, observaron una conectividad más fuerte entre las áreas auditivas y las regiones emocionales, lo que explicaría por qué los sonidos generan reacciones tan intensas e incontrolables.
Este hallazgo es clave, porque refuerza la idea de que la misofonía no es un problema psicológico “inventado” ni una exageración, sino una respuesta neurobiológica real que puede tratarse con un enfoque terapéutico adecuado.
Lo importante es entender que no existe aún una “cura” médica aprobada, sino nuevas vías de tratamiento que combinan neurociencia y terapia psicológica.

Qué significa esto para el tratamiento de la misofonía
Como psicóloga especializada en misofonía, estos hallazgos respaldan y confirman la necesidad de un abordaje psicológico e integral en el tratamiento de la misofonía.
Algunos ensayos están explorando estimulación cerebral no invasiva (como la estimulación magnética) para modular las áreas implicadas en la misofonía.
Aún están en fase experimental, pero abren la puerta a nuevos tratamientos complementarios en el futuro.
Mientras tanto, la terapia psicológica sigue siendo el tratamiento más eficaz y avalado para mejorar la calidad de vida y recuperar el control frente a los sonidos.
La clave para la misofonía sigue estando en la terapia
No existe todavía una píldora mágica ni una cura inmediata.
Pero sí existen tratamientos eficaces y basados en evidencia científica para aprender a regular la respuesta del cerebro y reducir el impacto emocional.
Si estás buscando cómo tratar la misofonía o quieres empezar tu propio proceso de terapia para misofonía, el primer paso es buscar acompañamiento especializado.
En Aure, trabajamos para que los sonidos dejen de dominar tu vida y recuperes tu bienestar.
Cinthya González García
Psicóloga especializada en misofonía.
Referencia del estudio: https://bpspsychub.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/bjop.70025
