Misofonía: causas, síntomas y tratamiento psicológico

¿Alguna vez te han dado ganas de gritar a alguien por sorber de una cuchara o masticar con la boca abierta? ¿Te has puesto tensa solo con pensar en ir al cine? La misofonía es un trastorno que provoca una fuerte irritación ante sonidos cotidianos, como la masticación con la boca abierta, carraspeos o toses. Afortunadamente, este problema tiene solución mediante tratamiento psicológico, el cual puede ayudar a controlar sus efectos.

Qué es la misofonía

Quien sufre misofonía sabe que no es una simple manía, que le afecta más que a las personas de su alrededor y que su reacción es más intensa. Así es es como la misofonía o el «odio a los sonidos» aparece frente a sonidos provocados por las personas cercanas (respiración, masticar, tragar…), animales o sonidos ambiente repetitivos. Los que más nos comentan en consulta suelen ser sonidos de familiares a la hora de comer, sonidos que provocan los vecinos y el sonido de la respiración o carraspeos de parejas.

¿Por qué tengo misofonía?

La misofonía suele aparecer en torno a la infancia-adolescencia, sobre los 10-15 años, y desde entonces acompaña a la persona en su vida, con momentos de empeoramiento y momentos de mejora. Parece que lo que empieza siendo una molestia algo peculiar, se va intensificando, y la reacción negativa empeora con algún familiar o contexto, y se generaliza a otros sonidos.

Actualmente se considera que la misofonía es una alteración neurológica, y que las áreas cerebrales encargadas de procesar los sonidos están conectadas al sistema límbico (el sistema más relacionado con el miedo y la reacción de lucha/huida ante el peligro) y por ello la respuesta a estos sonidos es más difícil de manejar.

Poco a poco la persona puede ir aislándose, intentando evitar cada vez más sonidos y situaciones que le producen molestia y esto puede interferir gravemente en su vida. Como con casi todos los problemas, aprender a manejarlos cuanto antes puede ayudar y evitar mucho sufrimiento. La misofonía según vemos con los pacientes en consulta puede afectar a la vida familiar, de pareja, de amigos y laboral.

Cómo controlar la misofonía

Primero, desculpabilízate, tienes misofonía pero no es “una manía” ni “una locura” ni algo que se “aguante y ya”, es una condición a la que habrá que aprender a adaptarse. Normalmente a tu alrededor les puede costar un poco comprenderte, por lo que es normal que te sientas algo sola/o en esto, sin embargo poco a poco puedes ir comprendiendo más tú e incluso tu entorno.

¿Cómo controlar la misofonía? Eso siempre preocupa a quien la padece. La Terapia Psicológica es el tratamiento más efectivo para mejorar la misofonía. En concreto la Terapia Cognitivo Conductual integrada con otras técnicas es la más efectiva en este tratamiento de la misofonía. En ésta terapia se trata a la persona como un todo, persona y misofonía, y se van trabajando las mejores estrategias para la persona dependiendo de su situación y gravedad. Lo más común con respecto a la misofonía es desarrollar nuevas habilidades de afrontamiento de sonidos y de la vida diaria, para mejorar la tolerancia, y siempre desde el marco de la aceptación de la alteración.

Casi siempre observamos que la misofonía varía, y empeora con el estado emocional, por eso trabajamos en ésta línea, ayudándote a gestionar mejor el estrés, la ansiedad o la rabia. En muchos casos la misofonía no es el único problema por lo que abordarlo de manera integral es la mejor opción para la mejora a largo plazo.

Puedes manejar la misofonía, si sientes que necesitas ayuda, éste es tu lugar, te acompañaremos en el proceso de mejora.