Si al ver acercarse una moto te tapas los oídos, al pasar por una obra te pones nervioso o nerviosa y aceleras el paso, o con los gritos de niños te tienes que alejar… Puede que tengas hiperacusia.
Tener hiperacusia (también llamada algiacusia) significa que hay una hipersensibilidad en la audición, que provoca una intolerancia a muchos sonidos cotidianos. La intolerancia puede ir desde una molestia o incomodidad hasta sentir dolor.

¿Cómo saber si tengo hiperacusia?
El síntoma principal de la hiperacusia es la reacción negativa frente a sonidos que para otras personas son «normales» o «solo un poco molestos», por ejemplo, ladridos, motos en marcha, gritos o risas, petardos… Suelen ser sonidos algo molestos, pero que provocan en la persona con hiperacusia una reacción negativa fuerte, que se puede sentir como dolor en los oídos.
Ésta fuerte intolerancia provoca en la persona desde miedo a ansiedad, dolor, necesidad de escapar y evitar esos sonidos y una fuerte hipervigilancia. Las personas pueden ir evitando muchos contextos y situaciones por miedo a encontrarse estos sonidos, lo que puede empeorar la calidad de vida.
No se trata únicamente de la sensación de «no me gustan algunos sonidos» sino que como veis, hay una limitación y sensaciones de dolor en el oído, incluso mareos y vértigos asociados.
¿Hay tratamiento para la hiperacusia?
En primer lugar siempre debes acudir a especialistas en audición (Otorrino y audiología) para tener claro el diagnóstico y las alteraciones fisiológicas si las hubiera. En éste caso los especialistas podrán recomendarte algunos tratamientos médicos.
El tratamiento de la hiperacusia, desde una perspectiva psicológica, consistirá en primer lugar en una evaluación de la misma, de la persona y de la afectación que tiene.
El objetivo de la terapia será disminuir el malestar de la persona ante ciertos sonidos, manejar sus reacciones, y poco a poco que puedas vivir sin tanto miedo y limitaciones.
La terapia psicológica desde una perspectiva integradora para la hiperacusia unifica las técnicas cognitivo conductuales con las terapias de tercera generación, la psicoterapia breve y el entrenamiento atencional. Se trabajarán las sensaciones, pensamientos negativos y anticipatorios y la evitación e hiperalerta además de la comunicación con el entorno.
En la terapia psicológica de Aure, no solo tratamos la hiperacusia, sino a la persona. Muchos pacientes nos contáis que cuando os encontráis más estables a nivel emocional la hiperacusia también mejora, por eso es importante tratar a la persona como un todo y no solo como un síntoma.
Si quieres más información, contacta con nosotras y cuéntanos tu caso, estaremos encantadas de ayudarte y guiarte.
